El encuentro y el arreglo, José Olaechea.
S i hoy te vi, M i corazón tembló como nunca M e quede mirando las ondulaciones de tus labios, tus oblicuos lados, que decían todo y no decían nada, Tu cabello en andenes castaños oscuros, tu mirada cerrada tu boca cerrada y yo, no sabiendo que hacer. Pamplona he de abrir ,con su escaleras desplegable para arribar los muros de tu castillo, Que enjumbre he tenido que saltar, pa ra llamar tu nombre ,amor.